Esto es una copia de un blog antiguo, para aprender más:

Ir a hora de empezar

Season finale: chicago

Despues de Madison tocaba dirigirse a la ciudad del viento y del blues. Estando allí me arrepentí mucho de no haber ido a ver jugar a los badgers (un equipo de futbol universitario) en madison y volver a disfrutar un día mas de esa fantástica ciudad, el mal ya estaba hecho.

Lo bueno de las grandes ciudades es que siempre hay algo que hacer y casi siempre alguien con quien ir. Por ejemplo, el sabado por la tarde mientras volvíamos a casa coincidimos con una ópera al aire libre en el auditorio de chicago. Al ser la primera de la temporada era gratuita, así que había que aprovechar, además de que es algo que no ves todos los días.

El día siguiente, de casualidad fui a ver un partido de baseball de los white sox (el equipo de chicago) despues de empezar a hablar con un chico de la habitación. Lo bueno de viajar es que nunca sabés que acabarás haciendo. El baseball debe ser algo raro para un europeo. La cuestión es que estamos acostumbrados a deportes de cronómetro que es algo que en el baseball no existe. Al baseball vas a pasar a la tarde, a ver como batean, a comer perritos y beber margaritas, a ver a quien le toca el premio, a ver si sales en la megatelevisión del campo... en fin a pasar la tarde. Después de estar 3 horas y ver que todavia iban por el sexto juego (de nueve) decidimos que era bastante. Estuvo divertido, pero ya te digo que si vas a ver solo baseball, o eres un gran fan o te aburres un poco.

De vuelta al hotel me reencontré con Dave, un viajero que había conocido en Madison que lleva ya 12 meses fuera de cas. A partir de ahí se fue añadiendo más gente, un ingeniero de software de california, una mujer a la que se le daba muy bien mandar cosas a los demás, un par de locas australianas viajando por usa y una londoner recién llegada a chicago para estudiar. Es la magia de viajar, me encanta. Algunos de nosotros acabamos en una hamburguesería hablando de cosas tan esotéricas como la ley de la atracción, ¿no es genial? Son cosas que no te pasan si no viajas. Y esa fue mi última noche en la ciudad del blues.

Chicago me dejo buen sabor de boca, muchas cosas que hacer y que ver. Caminando por la ciudad uno se puede encontrar muchas cosas, muchas de ellas artísticas otras arquitectonicas, algunas entendibles y otras no tanto. Lo peor debe ser el mal tiempo de invierno, afortunadamente no tuve el placer de vivirlo.

Después era lunes, llegaba el día de volver que lejos de ser un rollo, excepto por la parte final en españa, fue bastante entretenido. Hasta ahora había conocido poca gente en los vuelos pero esto de hacer trayectos largos es lo que tiene, que no hay mucha cosa que hacer. En el primero conocí una pareja de ancianos de wisconsin encantadora que acabaron invitándome a su casa la próxima vez que fuera a chicago. En el segundo conocí a una abogada de philadelphia que iba a hacer un tour por el camino de santiago. En el segundo también conocí a un par de chicos, uno de ellos va a iniciar una gira por europa con su grupo, casualmente tocan este domingo en valencia y tengo pensado ir a verle, si alguien se anima ya sabe. La otra es una chica miembro de los rotary que recién acabo el instituto, una chica que va a pasar un año en marbella. Gente muy interesante, no?

Finalmente llegaba a españa y la temporada acababa. Y hazme caso, si puedes evitar volar con spanair, hazlo. Estando en España sufrí un pequeño shock cultural, y es que la gente de aquí se nota que es de aquí, pero eso es otra historia.

Y algo así fueron mis últimos dias en USA, conociendo mucha gente genial y pasándolo mejor, lástima que tuviera que volver cuando mejor lo pasaba.

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