Se pueden cambiar el comportamiento de alguien, incluso de una sociedad, pero hay formas y formas de hacerlo.
Se pueden cambiar el comportamiento de alguien, incluso de una sociedad, pero hay formas y formas de hacerlo.
El otro día me preguntaba mi hermano que haría yo en su caso, si aceptaría un trabajo que no me gustara demasiado con tal de tener algo o seguiría buscando. Le dije que depende de, entre otras cosas, de si me dejara tiempo para buscar otro trabajo, o si tuviera otras ventajas que no fueran el trabajo en si, como el horario, formación, la gente que trabaja ahí, o el lugar donde es…
El otro día hablando con una amiga y socia salió a relucir el tema la industria de los expertos, o el de la gente que se gana la vida vendiendo formación, consejos, libros y/o consultoría.
Hoy en día hay mucha gente que se dedica a ello, y eso estaría muy bien si no fuera porque muchos de ellos están “engañando” a la gente, porque realmente no son expertos. Estas personas en particular no tienen ninguna prueba de que lo que enseñan funciona, simplemente se han apuntado a una moda.
Hace poco volví a ver un video donde se hablaba del marco temporal en que viven las culturas y personas. Desde entones he empezado a fijarme en que momento viven las personas que están a mi alrededor, y es algo realmente fascinante.
Y es que resulta que una persona o sociedad vive en un marco temporal derivado de aspectos como las costumbres, influencia, educación, cultura o religión. Hay personas que viven en el pasado o en el presente y que no piensan en el futuro, y al contrario, hay también que viven en el futuro sin pararse a ver lo que sucede en el presente.
Mi tio me preguntaba el otro día como evitaba perderme y no desesperarme ante la cantidad de información y alternativas que existen hoy en día en cualquier campo.
Yo estuve ahí. Hubo una época en que creía que tenía que leerlo todo, en que tenía que ver todos los vídeos, en que tenía que saber de todo. Y nunca llegaba al final, siempre había algo nuevo que hacer y algo nuevo que aprender y claro, así era muy fácil perderse.
Todo ello me generaba parálisis y ansiedad porque el tiempo seguía su marcha pero yo no parecía adelantar nada. Es una situación muy desalentadora y desmotivadora.